Envías 1000 EUR al extranjero, el banco cobra una pequeña comisión y el destinatario recibe menos de lo que esperabas.
El motivo puede ser un tipo de cambio poco favorable, una comisión del banco intermediario o un reparto de costes mal elegido. Entonces, ¿cuánto cuesta realmente una transferencia internacional? Esto es lo que conviene revisar antes de confirmarla para conocer el precio completo.
¿De qué depende el coste de una transferencia internacional?
El sistema de liquidación elegido es lo que más pesa en el precio final. Un pago en euros a un país dentro de la zona única de pagos en euros puede enviarse como transferencia SEPA. En USD, GBP u otra divisa, el banco suele enviarlo como transferencia SWIFT.
También influyen otros factores:
- el país y el banco del destinatario;
- el importe de la transferencia;
- la divisa de la cuenta del ordenante;
- la divisa de la transferencia;
- cómo se reparten las comisiones;
- el tipo de cambio aplicado;
- si la transferencia es estándar o urgente;
- el canal utilizado para ordenarla, online o en oficina.
Un banco puede cobrar una comisión distinta por una transferencia ordenada desde la banca online que por una hecha en ventanilla. Enviar dinero al extranjero de forma urgente también suele costar más.
Antes de confirmar nada, fíjate en si estás transfiriendo fondos desde una cuenta en la misma divisa. Si no lo es, la conversión se suma al coste de la transferencia, y cuánto se suma depende del tipo que aplique tu banco (más abajo entramos en detalle).
¿Qué comisiones pueden aparecer en una transferencia al extranjero?
En una transferencia SWIFT, los fondos pueden pasar por varios bancos antes de llegar a destino, y cada uno puede descontar una parte.
El coste total de una transferencia puede incluir:
- la comisión por ordenar la transferencia;
- un recargo por tramitación urgente;
- el coste de la conversión de divisa;
- comisiones de bancos intermediarios;
- una comisión del banco del destinatario;
- el coste de corregir o anular la orden;
- una comisión por devolución de fondos.
En una transferencia SWIFT hay que elegir cómo se reparten los costes. En la opción SHA, el ordenante cubre los costes de su propio banco y el destinatario asume el resto. En OUR, el ordenante se compromete a cubrir todos los costes de la transferencia. En BEN, todas las comisiones recaen sobre el destinatario y se descuentan del importe enviado.
Si necesitas enviar una cantidad exacta, por ejemplo para pagar una factura extranjera, una matrícula o una cuota, comprueba si la opción OUR garantiza que se abone el importe íntegro. Aun así, tu banco debería poder explicarte cómo funciona la liquidación y si pueden surgir costes adicionales por el camino.
¿Cuánto cuesta una transferencia internacional?
No existe una tarifa única: el precio depende del banco, del país y de la ruta que siga el pago.
Una transferencia SEPA suele costar menos que una SWIFT. Tiene que hacerse en euros entre cuentas de entidades que pertenezcan a la zona SEPA, que incluye la Unión Europea y otros países y territorios, entre ellos Islandia, Noruega, Suiza y el Reino Unido.
Una transferencia SEPA estándar ordenada online suele ser gratuita o de coste muy bajo en la mayoría de los bancos europeos. La comisión puede ser mayor si la ordenas en oficina o eliges la opción urgente. A eso hay que sumar el coste de convertir tu divisa habitual a euros si envías desde una cuenta que no está ya en euros.
Una transferencia SWIFT suele ser más cara. Solo la comisión del banco puede oscilar entre 15 y 50 EUR, y en importes mayores a veces se cobra como porcentaje, por ejemplo un 0,2-0,5% del valor transferido. Pueden aparecer también costes de bancos intermediarios, a menudo entre 10 y 40 USD, y el banco del destinatario puede descontar otra comisión a la llegada. Sumando todo, una transferencia a Estados Unidos puede acabar costando entre 30 y 100 EUR en total, y a veces más, según el reparto de costes elegido, el tipo de cambio y cuántas entidades participen en la liquidación.
Comprueba siempre el precio final en el cuadro de tarifas de tu propio banco, porque las diferencias entre proveedores pueden ser considerables.
¿Cómo afecta el tipo de cambio al coste de una transferencia internacional?
Muchos bancos anuncian una comisión baja y compensan subiendo el margen sobre el tipo de cambio, que puede pesar más en el precio final que la propia comisión.
Imagina que quieres enviar 1000 USD, pero tu cuenta está en libras. Un banco cobra 5 GBP de comisión, pero vende los dólares a un tipo poco favorable. Otro cobra 20 GBP, pero aplica un tipo más cercano al de mercado. La primera oferta parece más barata, pero, una vez incluido el tipo de cambio, puede acabar saliendo más cara.
Por eso, no preguntes solo por la comisión. Comprueba:
- cuánto se va a descontar realmente de tu cuenta;
- cuánto recibirá el destinatario;
- qué tipo aplica el banco;
- si la conversión ocurre una sola vez;
- si por el camino pueden descontarse otras comisiones.
Si haces pagos en euros con regularidad, tener una cuenta en euros puede reducir el número de conversiones. Aun así, en algún momento tendrás que comprar la divisa, así que conviene comparar el tipo de tu banco con el de un cambio de divisas online y con el de una app antes de decidir.
¿Cómo reducir el coste de una transferencia internacional?
Primero, comprueba si el pago puede enviarse como transferencia SEPA. Si el destinatario tiene una cuenta en un país incluido en el sistema y acepta euros, una transferencia SEPA puede salir más barata que una SWIFT.
Conviene enviar el dinero directamente en la divisa de la cuenta del destinatario en lugar de en la tuya. Enviar tu divisa habitual a una cuenta extranjera en euros puede activar una conversión al tipo del banco receptor, y no siempre conocerás esas condiciones de antemano.
Puedes reducir el coste de una transferencia al extranjero si:
- ordenas el pago online en lugar de en oficina;
- eliges el trámite estándar cuando la rapidez no es lo más importante;
- comparas la comisión junto con el tipo de cambio, no por separado;
- evitas una doble conversión;
- usas una cuenta en divisa para las transferencias que haces con regularidad;
- revisas los datos antes de confirmar;
- eliges el reparto de costes adecuado, ya sea SHA, OUR o BEN.
¿Qué más conviene tener en cuenta al enviar dinero al extranjero?
Un error en el número de cuenta, el código SWIFT o los datos del destinatario puede provocar una devolución, un retraso y una comisión adicional. Antes de enviar el dinero, comprueba el IBAN, el nombre del banco y los datos del titular de la cuenta. En los países que no usan IBAN, puede hacer falta un número de cuenta local y un código de compensación adicional.
La forma de ordenar la operación también importa. Cuando usas una app que combina cuenta multidivisa, cambio de divisas y transferencias internacionales, resulta más fácil comprobar el tipo, la comisión y la divisa antes de confirmar. Así funciona ZEN.COM, que gestiona tanto transferencias SEPA como SWIFT y permite manejar fondos en varias divisas desde un mismo sitio.
Otra ventaja es poder guardar la divisa que ya has comprado en un saldo aparte y usarla más adelante para otra transferencia o un pago con tarjeta. Así no tienes que cambiar dinero cada vez ni moverlo entre distintos servicios.
¿Cuánto tarda una transferencia internacional?
Depende del sistema de liquidación, de la hora en que se ordena, de los bancos intermediarios implicados y de los festivos en cada país.
Una transferencia SEPA estándar suele llegar a la cuenta del destinatario al siguiente día hábil. Si la orden se cursó después de la hora límite del banco, puede que el proceso no empiece hasta el día siguiente. También existen las transferencias SEPA instantáneas, aunque no todos los bancos ni todos los planes las ofrecen.
Una transferencia SWIFT puede tardar entre uno y varios días hábiles. Tarda más cuando:
- interviene un banco intermediario;
- los datos necesitan una verificación adicional;
- la orden se cursó justo antes de un fin de semana;
- hay un festivo en el país del destinatario;
- el banco necesita más información sobre el motivo del pago.
Que la orden aparezca como procesada no significa que el dinero ya esté en la cuenta extranjera. Los fondos pueden seguir moviéndose por el sistema de pagos o estar todavía en manos del banco del destinatario.
¿Cómo elegir el mejor método de transferencia?
Empieza por definir el país, la divisa, el importe y el plazo. Después compara una transferencia bancaria estándar, una cuenta en divisa y un proveedor online. Para un pago en euros dentro de la zona SEPA, suele convenir empezar por comprobar una transferencia SEPA. Para USD, GBP o un pago a un país fuera de SEPA, puede hacer falta una transferencia SWIFT o un proveedor externo.
No elijas un método solo por la promesa de una «transferencia gratuita». Valora el coste completo: la comisión, el tipo de cambio, los posibles recargos de intermediarios y el importe que realmente llegará a la cuenta del destinatario.
Para un importe pequeño, puede pesar más una comisión fija baja. En una transferencia grande, el tipo de cambio gana peso. Una diferencia de uno o dos céntimos en el tipo aplicado a una cantidad elevada puede superar la propia comisión del banco.
Mucha gente busca en internet «comisión transferencia internacional» o «coste transferencia SEPA» para hacerse una primera idea, y otros van más al grano con «comisiones transferencia SWIFT» o «tipo de cambio transferencia internacional» cuando ya saben qué tipo de operación necesitan. Pero una vez que sabes cuánto va a costar realmente cada opción, es mucho más fácil elegir la transferencia internacional más ventajosa para ti.
