Si preparas un viaje fuera de la zona euro, lo más probable es que acabes sacando efectivo en un cajero. Pero, comparado con hacerlo en casa, retirar dinero en el extranjero está lleno de trampas: comisiones ocultas e incluso el riesgo de que te bloqueen la tarjeta. Aquí tienes las claves para reducir esos costes y sacar dinero con tranquilidad antes de tu próximo viaje.
Usa cajeros de proveedores de confianza
En casi todos los países hay dos tipos de cajeros: los de bancos conocidos y los de operadores independientes. Puede que tu banco no tenga cajeros en el destino, pero suele estar asociado con grandes bancos locales. Siempre que puedas, usa cajeros de bancos que reconozcas y evita los operadores independientes, que es donde más se acumulan los recargos.
Elige siempre la moneda local del país
Al sacar dinero en un cajero extranjero, normalmente te dan a elegir entre dos opciones: cobrar en la moneda de tu tarjeta (euros), o cobrar en la moneda local del país en el que estás.
Si eliges cobrar en euros, el cajero aplica la conversión dinámica de divisa (DCC): convierte la operación a la moneda de tu tarjeta. Parece cómodo, porque ves al momento cuánto vas a pagar en euros. No te dejes engañar: casi siempre sales perdiendo.
¿Por qué? Porque el tipo de cambio lo fija el operador del cajero, y puede ser entre un 4 % y un 8 % peor que el tipo real de mercado. Si, en cambio, eliges pagar en la moneda local, el tipo lo fija la red de tu tarjeta (Visa o Mastercard), que suele ser mucho más competitivo.
Regla de oro: elige siempre la moneda local.
- En Reino Unido, GBP.
- En Estados Unidos, USD.
- En Suiza, CHF.
- En la zona euro, EUR.
Y rechaza la «oferta de conversión» por muy tentadora que la pinte el cajero.
Avisa a tu banco de que viajas
¿Hay algo peor que pagar comisiones de más? Sí: que te bloqueen la tarjeta estando fuera. Si vas a usar una tarjeta bancaria normal, avisa antes a tu banco. Algunas entidades marcan las operaciones en el extranjero como sospechosas y bloquean la tarjeta por seguridad.
Para evitar el disgusto, antes de salir comunica a tu banco a qué países viajas y cuántos días. Aunque sea solo una escala, vale la pena avisar. Muchos bancos lo permiten desde la app en un par de minutos, y te ahorra un problema serio en pleno viaje.
Saca dinero menos veces
Sacar pequeñas cantidades para no llevar mucho efectivo encima parece buena idea, pero a la larga te cuesta caro en comisiones. La mayoría de bancos tradicionales cobran por operaciones en el extranjero, salvo que tengas una cuenta premium o una tarjeta internacional. Y esas comisiones suelen ser mucho más altas que las de tu país.
El truco está en sacar lo menos posible sin acabar cargando con demasiado efectivo. Ajústalo al destino y a la duración del viaje: para tres días, quizá te baste con una retirada; para dos semanas, una o dos por semana. Si viajas en pareja o con amigos, otra opción es que uno saque el efectivo y lo reparta, y que la siguiente vez le toque a otra persona asumir la comisión.
Evita cajeros en zonas dudosas
Puede sonar exagerado, pero más vale prevenir. Siempre que puedas, usa cajeros en sitios públicos y concurridos, y evita los rincones oscuros o aislados. Antes de acercarte, echa un vistazo alrededor: si algo no te da buena espina, busca otro.
En algunos países también hay skimming: dispositivos falsos colocados en el lector de tarjetas que copian tu PIN y los datos de la banda magnética para robarte. Para evitarlo:
- Revisa el cajero antes de usarlo. Si el lector está suelto, torcido o forzado, busca otro.
- Compáralo con uno cercano. Si dos cajeros contiguos se ven distintos, desconfía.
- Usa cajeros en interiores. Los de bancos o centros comerciales tienen menos riesgo de manipulación.
- Evita los cajeros independientes. El skimming es más frecuente en cajeros que no pertenecen a ningún banco.
- Fíjate en el teclado. Un teclado falso puede costar más de pulsar o notarse más grueso de lo normal.
- Tapa el teclado con la mano al teclear el PIN, por si hay una cámara.
Las comisiones por usar cajeros en el extranjero
Las comisiones de los cajeros extranjeros cuestan de entender. Sabes que pagas de más, pero no siempre tienes claro por qué. Estos son los recargos que te pueden caer con una tarjeta de débito o crédito normal:
- Comisión por cajero fuera de red: la cobra tu banco cuando usas un cajero que no es de su red.
- Comisión del operador del cajero: un extra del propio cajero, habitual en los independientes.
- Comisión por operación o cambio de divisa: lo que cobra tu banco por convertir euros a moneda local. Suele ir del 1 al 3 % del importe.
- Margen del DCC: si aceptas que el cajero haga la conversión (DCC), pagas un tipo peor que si lo hace tu banco.
Parecen importes pequeños, pero suman rápido. Si tu banco te cobra 3 USD por cajero fuera de red, 4 USD del operador y un 3 % por operación, sacar 100 USD te cuesta 10 USD. Es decir, un 10 % del total.
Siempre que puedas, usa una cuenta multidivisa
Las cuentas multidivisa son un alivio para quien viaja y está harto de sumar comisiones o de llevarse sorpresas en el extracto al volver. Tener varias monedas en una sola cuenta facilita gestionar los pagos internacionales y aprovechar mejores tipos de cambio. A la larga, salen más a cuenta las operaciones y las retiradas en el extranjero.
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